Uno de los principales retos del proyecto consistía en materializar la visión arquitectónica del recinto sin limitar el desempeño técnico de la cubierta.
El diseño exigía un acabado color bronce visible desde la parte inferior del panel, elemento fundamental para conservar la estética planteada por el arquitecto y convertir la cubierta en parte del lenguaje visual del edificio.
KingCrown® fue seleccionado porque Kingspan contaba con la tecnología necesaria para fabricar este acabado específico, ofreciendo además un recubrimiento de alta durabilidad con tecnología similar a Kynar®, reconocido por su excelente resistencia a la intemperie, la radiación ultravioleta y la conservación del color a largo plazo.
Gracias a ello, fue posible cumplir con uno de los requisitos arquitectónicos más importantes del proyecto, manteniendo el desempeño del sistema constructivo y la intención visual prevista para la terminal.